Apuntes de historia: Las cualidades de la bailarina.

by - 4/03/2018

Supongo que todo el mundo tiene una imagen de cuál sería su bailarina ideal o quizás ni nos lo hemos planteado, simplemente ves a una bailarina y te gusta mucho, poco o nada. Habrá gente que sea del primer grupo y otros serán del segundo.

Personalmente creo que una buena bailarina es aquella que consigue conjugar la armonía del movimiento y de la música a través de su propio gesto, la creatividad, la expresión y la interpretación. Abrazando a todo ello ha de estar, en mi humilde opinión, el respeto hacia el estilo o fusiones que se ejecutan. Si bien es cierto que en los inicios se comenten errores por desconocimiento casi siempre, ha de estar en la guía del buen bailarín la intención de ampliar su conocimiento para corregir las distorsiones. Sin embargo, no pienso que esté en contradicción con el proceso creativo o de distinta interpretación de cada persona. Cada artista aporta lo que siente y su técnica le permite en ese momento, y no hay dos danzas danzas iguales porque no hay dos personas iguales.

No quiero desviarme del título pues esta entrada, de continuar sobre lo que cada bailarín puede aportar, da lugar a largo debate. Partamos simplemente de la reflexión nada novedosa sobre las cualidades deseables allá por el siglo X de nuestra era, cuando existió una figura de gran importancia: Abu al-Hasan Ali ibn al-Husayn ibn Ali al-Mas'udi (Bagdad 896, Cairo 956). Conocido como el "Heródoto de los árabes", publicó en el año 940 una obra de gran alcance para la época en la que reunía historia y geografía.

Estatua de Al Masudi en Viena

Al Masudi recoge en su obra las conclusiones sobre las cualidades que debía poseer la bailarina de Ibn Khurdadhba donde hace observaciones sobre diferentes aspectos físicos como las proporciones o la agilidad.  En Muruj adh-dhahab wa ma'adin al-jawahir encontramos pues una de las primeras referencias a este respecto.

Cuenta Al Masudi en sus escritos, que según lo dicho por el geógrafo Ibn Khurdadhba al califa abasí Mu'tamid, las cualidades de una bailarina habían de ser:

"La bailarina necesita ciertas cualidades en su disposición natural, constitución física, carácter y rendimiento.

  • Disposición natural: Lo que necesita es gracia y encanto, buen sentido innato del ritmo y buscar con alegría la creatividad en su danza.
  • Características físicas: Necesita un cuello largo y patillas largas, coquetería, buen carácter, capacidad de mover los costados del cuerpo, una cintura estrecha, viveza y agilidad, buenas proporciones corporales, un cinturón o faja que sobresalga de la ropa, un vestido que al girar forme un círculo, buen control de la respiración y el descanso, paciencia para soportar el proceso para llegar a una meta, gracia en los pies, dominio de los movimientos de dedos en los distintos tipos de bailes como los de camello y caballo, flexibilidad en las articulaciones y los costados del cuerpo y velocidad durante los giros.
  • Rendimiento: También necesita conocimiento y dominio de un gran repertorio de todo tipo de bailes, girar bien mientras los pies están en control durante la rotación y el movimiento del pie izquierdo debe ser similar al movimiento del pie derecho".
Se trata de una revisión global que aporta una visión muy profesional de las personas dedicadas a la danza pues no sólo habla de habilidad y condicionamiento físico necesarios para poder desempeñar una profesión de naturaleza  exigente con el cuerpo, también hace alusión a la importancia del talento y al entrenamiento y estudio que requieren años de formación. 

En cualquier caso, tienen el valor de ser uno de las escasas referencias hacia la danza en textos antiguos, lo que nos permite conocer algo más de este arte, su papel en la sociedad antigua y su evolución.

Bibliografía: "Meadows of  Gold and Mines of Gems", Mas'udi Ali-Abu'l-Hassan., Ed. Pellat.





You May Also Like

0 comentarios